lunes, 26 de octubre de 2026

EMOTS





    -72 cartas de emociones.

    -6 cartas de ámbito.

    -52 cartas de tema.

    -1 tablero de juego. 

    -1 rotulador borrable.


     

Objetivo del juego:
E nel modo cooperativo conseguir un número determinado de puntos y en el competitivo ser el jugador con más puntos.

Preparación de la partida:

1 Escoged un nivel de dificultad y según la tabla de las instrucciones consultad el número de coincidencias que necesitareis dependiendo del número de jugadores. 

2 Mezclad las cartas de tema y formad un mazo en el centro de la mesa.

3 Cada jugador toma un mazo de cartas de emociones (tienen un dorso diferente) 

4 Elegid al jugador emocional.

5 Necesitáis lápiz y papel para ir anotando las puntuaciones. 

6 El jugador emocional coge el tablero, el rotulador y las 6 cartas de ámbito. 

Una partida

A continuación detalló el modo colaborativo. 

La partida dura tantas rondas como jugadores seáis, para que todos sean en una ronda el jugador emocional. 

Cada ronda tiene 3 fases:

Fase de planificación. 

El jugador coge una carta de tema y la pone junto al tablero por el lado que estaba boca abajo en el mazo. 

El jugador emocional roba una carta de ámbito y la pone junto a la de tema. El ámbito delimita el tema sobre el cual elegir concepto. 

El jugador emocional elige un concepto vinculado al tema y al ámbito y lo dice en voz alta. Anota este concepto en una de las casillas vacías del tablero. 

Vuelve a realizar las acciones anteriores hasta rellenar los 4 huecos de tablero.

El jugador emocional coge al azar as de emoción y las muestra. El resto de jugadores buscan esas emociones en su mazo para usarlas durante esta ronda. 

El jugador emocional asigna las cartas de emociones boca abajo a los conceptos en el espacio del tablero designado a ello.

El resto de jugadores hace lo mismo por el lado opuesto del tablero. 

Fase de resolución 

El jugador emocional elige un concepto.

Los jugadores van volteando las emociones asociadas a ese concepto.

El jugador emocional gira su carta de ese concepto.

Las cartas que no coinciden con la del jugador emocional, se dejan volteadas. 

Se repite esta acción con todos los conceptos. 

Fase de puntuación. 

Los jugadores anotan tantas coincidencias como cartas boca arriba tengan. 

Repetid el proceso anterior para jugar otra ronda 

Fin de la partida.

La partida finaliza tras jugar tantas rondas como jugadores seáis. Sumad el número de coincidencias totales y mirad la tabla de las instrucciones para ver si habéis logrado superar el reto. 

Modo competitivo 
En este modo no se elige dificultad.
Los puntos de la fase de puntuación se obtienen individualmente. 
Al finalizar las rondas el jugador con más puntos será el ganador, 






Hoy hablamos de Emots, un juego de emociones, conceptos y conexiones mentales que me ha parecido especialmente interesante por la forma en la que consigue que los jugadores intenten meterse en la cabeza de los demás. Aquí no gana quien tenga más conocimientos ni quien sea más rápido: la clave está en conseguir que nuestras emociones coincidan con las de los demás.

EMOTS incluye cartas de emociones, cartas de ámbito y cartas de tema, además de un tablero y un rotulador borrable. Antes de empezar podemos elegir el nivel de dificultad en el modo colaborativo, que determinará cuántas coincidencias necesitamos conseguir para superar el reto.

La partida se desarrolla durante tantas rondas como jugadores haya, ya que todos tendrán la oportunidad de ser el jugador emocional. En cada ronda, esta persona será la encargada de plantear la situación al resto.

Primero se roba una carta de tema y después una carta de ámbito. Con estas dos cartas como referencia, el jugador emocional tiene que pensar en un concepto relacionado con ambas y decirlo en voz alta. Por ejemplo, dependiendo de las cartas que hayan salido, tendremos que buscar una idea que encaje con ese tema y ese ámbito. Este proceso se repite hasta completar los cuatro espacios del tablero.

Una vez tenemos los cuatro conceptos, el jugador emocional roba al azar unas cartas de emoción y las muestra. El resto de jugadores busca esas mismas emociones en sus propios mazos, porque serán las que podrán utilizar durante la ronda.

Y aquí llega la parte que me parece más interesante del juego. El jugador emocional coloca sus cartas de emoción boca abajo asociándolas a los cuatro conceptos que ha creado. Los demás jugadores hacen exactamente lo mismo, pero intentando adivinar qué emociones habrá relacionado el jugador emocional con cada concepto.

Después llega la fase de resolución. Se va descubriendo cada concepto y los jugadores revelan las emociones que habían asociado a él. Si nuestra carta coincide con la del jugador emocional, conseguimos una coincidencia. Las cartas que no coinciden se quedan boca arriba y seguimos con el siguiente concepto. Al terminar, contamos nuestras coincidencias y anotamos los puntos correspondientes.

Y aunque las reglas son sencillas, aquí es donde EMOTS me parece que tiene su verdadera gracia. No se trata simplemente de pensar qué emoción nos provoca personalmente un concepto, sino de intentar imaginar qué emoción cree otra persona que encaja con él. Hay momentos en los que piensas que una asociación es clarísima y descubres que nadie ha elegido lo mismo que tú. Y también ocurre lo contrario: conceptos aparentemente ambiguos en los que varias personas coinciden.

En el modo colaborativo, además, todos tenemos un objetivo común. Cada ronda cambia el jugador emocional y, al final de la partida, se suman todas las coincidencias obtenidas para comprobar en la tabla si el grupo ha conseguido superar el reto. Me gusta especialmente este sistema porque hace que las decisiones individuales tengan una consecuencia colectiva: no se trata de ganar al resto, sino de intentar que el grupo consiga entenderse lo mejor posible.

También tenemos un modo competitivo, en el que desaparece la dificultad y cada jugador consigue sus propios puntos durante las rondas. Al terminar, gana quien haya conseguido más coincidencias. Este modo cambia bastante la sensación de partida, porque ya no estamos intentando alcanzar un objetivo común, sino demostrar quién es capaz de interpretar mejor las asociaciones del resto.

Personalmente, creo que EMOTS funciona especialmente bien como juego para conversar y conocerse un poco mejor. Es de esos títulos en los que las propias respuestas pueden generar comentarios, debates y alguna que otra sorpresa. Cuando dos personas han relacionado un concepto con la misma emoción, normalmente hay una razón detrás, y cuando no coinciden también resulta interesante descubrir por qué cada uno lo ha interpretado de una manera diferente.

Además, me gusta que no haya una respuesta objetivamente correcta. Lo importante es coincidir con el jugador emocional, y eso hace que la experiencia dependa mucho de las personas que estén sentadas en la mesa. Con un grupo de amigos puede generar situaciones muy diferentes a las que tendríamos jugando con familiares o con gente que conocemos menos.

En definitiva, EMOTS me parece una propuesta original y diferente, especialmente recomendable para quienes disfrutan de los juegos en los que las conversaciones y las asociaciones de ideas tienen tanto protagonismo como las propias mecánicas. El modo colaborativo me parece el más interesante para descubrir el juego, porque todos remamos en la misma dirección, pero el competitivo añade ese pequeño pique por ver quién consigue entender mejor a los demás.

Si os gustan los juegos de emociones, asociaciones de ideas y esas situaciones en las que acabas diciendo «¿pero cómo no has pensado lo mismo que yo?», creo que EMOTS puede dar muy buenos momentos en la mesa. Más que intentar encontrar la emoción correcta, aquí se trata de aprender a pensar como piensa la persona que tienes delante.


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